SI ME VEN, SI ME VEN, VOY CAMINO DE BELÉN: DE REGALITOS, REGALOS Y REGALAZOS PARA ESTA NAVIDAD EN COLOMBIA


Si el niño Dios fuera colombiano estaría relajado echándose un petaco de cerveza con los amigos porque ya llegó diciembre con su alegría, pero como no lo es, está de mal genio porque las cartas pidiendo regalos empiezan a llegar cuando ya casi es navidad –debido a la típica manía que tenemos de dejar todo para último momento–, por lo que la vuelta de comprar y envolver la hará echándole la madre a cada uno de esos que alegamos habernos portado bien para poder recibir el tan esperado presente. Lo cierto es que a dos días de la final del futbol lánguido nacional, a siete días del fin el mundo (en serio dejen la pendejada por favor), a diez de la natividad y a dieciséis para que un nuevo año empiece, hay que hacer balances de lo que pasó en este extraño 2012 e imaginar qué es lo que deparará la vida para nuestro entorno en 2013.

Hablando de regalos

El regalito anticipado se lo llevaron Laura y Jessie; si, ustedes saben quiénes son, y no hace falta repetir el libreto de la novela que remplazó a “¿Por quién mataron a Betty si era tan buena muchacha?” como el culebrón con el nombre más largo de la televisión colombiana. Este tiene uno mucho mejor: ¿Por qué mataron a Luis Andrés y la gente que debe pagar por ello se sale con la suya ya que tienen plata para pagar una justicia mediocre, corrupta y cada vez más mediática? Personalmente, creo que Julio Jiménez debe estar preguntándose a qué hora apareció alguien con argumentos más macabros que los suyos, y Fernando Gaitán cómo es que alguien puede crear personajes más risibles que Betty la Fea. Luego de un cubrimiento patético por parte de los medios de comunicación –creyéndose los herederos de los medios gringos en el caso de O.J Simpson– y del correlativo morbo de la gran masa de curiosos –esos que cuando hay un atropellado hacen corrillo para ver si se pueden llevar un pedazo de ojo como reliquia–, la justicia se valió de absurdos trabalenguas formalistas para dejar en libertad a las pobres chiquillas. Hace poco vi una entrevista en la que Laurita cuenta que estuvo de shopping en Miami, pero que “nunca dejará de asistir a todas sus audiencias para poner la cara”. Premio mayor.    

Obsequio abundante y de extrema fineza el que recibió Nicaragua por estos días. Independientemente de cómo fue que se lo ganaron –me dijeron por ahí que en una tómbola organizada por las señoras de los jueces Corte Internacional de Justicia–, lo cierto es que el beodo Ortega debió celebrar semejante cosa con una fiesta tipo Fritanga, llena magnates petroleros listos para pasar el cheque en blanco, hermosas nicas –famosas por su belleza espiritual–, y cantantes de reggaetón que seguro ya le compusieron una delicada tonada a las aguas anexionadas. Con absoluta certeza Santos anotó en su cuadernito de apuntes, antes de acostarse esa noche, la frase que ha venido repitiendo como lorito mojado cada vez que se le pregunta: no acataremos el fallo de la Haya, que hasta rima lleva y se le oye chistoso. Lo curioso del caso es que al final, tanta parafernalia va a terminar en el silencio de quienes se han rasgado las vestiduras, y la situación de la población nativa y el medio ambiente bien complicadas, que es lo que al final debería importar. Veremos si los pantaloncitos amarillos del jefe de Estado se ven más seguido en San Andrés.       

Regalazo el que le pidieron las Farc al Comité Internacional de la Cruz Roja. De un momento a otro le da por decir que finalmente han entendido la naturaleza del Derecho Internacional Humanitario, y que como buenos combatientes quieren que todo lo acordado en Cuba quede como un acuerdo especial enmarcado en dicha estructura normativa, y que por ende haga parte del bloque de constitucionalidad –es decir, que se incorpore materialmente a la Constitución de nuestro país–. En otras palabras, lo que se quiere es que el diálogo de paz se vuelva asunto de Estado y no de voluntad política en un momento determinado, tal vez imaginando que si Santos no es relecto el nuevo habitante de la Casa de Nariño no pueda truncar el proceso. Esto es bueno desde el punto de vista de la necesaria continuidad que se requiere para poder llevar a feliz término la iniciativa, pero representa desafíos a nivel de reconocimiento político, ya que ver el documento que dio inicio a las conversaciones como un tratado en materia de derechos humanos y DIH –por esa vía es que se puede incluir en el bloque–, sugeriría que la guerrilla firmante es un sujeto de derechos y obligaciones aparte del Estado; peligroso, aunque creo que los ideólogos de las Farc deben estar pensando más en la marranada de fin de año en algún lugar de las montañas de Colombia, que en el diseño de sagaces estrategias de negociación.    

Dádivas de navidad para los trabajadores de Colombia: el presidente acaba de decir: "un salario mínimo demasiado alto estimula el desempleo" ¡Claro! todos en Colombia trabajando por la prosperidad general, pero sin poder vivir con lo mínimo para ser dignos. Mientras tanto, las compañías multinacionales como Pacific Rubiales se benefician de exenciones tributarias gracias a su equiparable contribución a dicha prosperidad general. Uno se imagina que en la fiesta de navidad de la empresa petrolera estará toda la elite criolla, esperando a ver si la lechona que van a dar viene premiada con paqueticos accionarios o esmeraldas de muzo.   

Petro…por favor denos el mejor regalo de todos y empiece a portarse como un Alcalde Mayor digno y maduro; nadie duda de sus capacidades y buena intención, pero su infinita soberbia nos está llevando al averno. ¡No conozco a una sola persona que en este momento esté orgullosa de Bogotá! Si no, pues al menos deje trabajar a la gente que quiere hacerlo.          

Faltan cinco pa’ las doce 

Cada año que pasa es un nuevo motivo para pensar que éste cada vez fue más rápido y que no se hizo nada. De todas formas, también permite soñar con que el próximo año será el de la consagración, o al menos el de la redención frente a todas las cosas no tan buenas que han sucedido. Al final, es un propósito legítimo querer ser mejores personas, mejores ciudadanos, mejores países, mejores sociedades, y hasta un mejor mundo. El problema es que estamos tan preocupados de cosas tan complejas como tener más plata, caerle mejor a los dueños del chuzo o vivir como en los países del primer mundo, que se nos olvida lo bueno que hay y vivimos sintiéndonos miserables. Yo quisiera hacer un esfuerzo sobrehumano, y dejar mención de algunas cositas buenas que vale la pena destacar:

Por fin tenemos Aeropuerto, y no terminal de transporte aéreo. El problema es que ya se quedó chiquito porque do Germán Efromovich no para de crecer con Avianca.

Durante tres semanas nos volvimos a emocionar con nuestro tricolor, y sacamos pecho de nuestros genes chibchas gracias a la memorable actuación de los deportistas colombianos en los Juegos Olímpicos de Londres. Encabezado por Mariana Pajón, la delegación se llenó de metales y puso un rasero muy alto para 2016. Lástima que sólo sea para casos como este, y cuando nos quitan un pedazo de mar. Porque de resto nos importa cinco.

Perder es ganar un poco, como dice Pacho Maturana; la Federación Colombiana de Fútbol tuvo que echar al gamín de Bolillo Gómez por pegarle a una mujer, pero gracias a eso vino don José, y en menos de lo esperado barrió la casa, la rezó contra los malos espíritus rosqueros y hoy en día estamos montados en el camino a Brasil 2014. Creo que es el único equipo del mundo que, con los mismos jugadores, ha cambiado tanto en tan poco. Esperemos que dentro de unos meses podamos estar celebrando.

Poco a poco se siguen aclarando los oscuros acontecimientos acaecidos entre 2002 y 2008 alrededor de la siniestra figura del Presidente de la República, el innombrable. Si bien nuestra justicia es exceso de cortesías y poca sustancia, resulta que una gran cantidad de antiguos escuderos del doctor Uribe han sido hallados responsables por actos de corrupción, violación de derechos humanos y hasta peculado. ¡Ven ven ven, ven a nuestras almas Corte Penal Internacional ven ven!

Una nueva versión de Protagonistas de Nuestra Tele empezó, y se acabó –gracias a Dios–. Lo único interesante del pasquín audiovisual aquel es que evolución a la par del grado de tolerancia del colombiano de a pie, y ahora incluyen personajes postmoderno-hippie-hipster-loca-histericos como Oscar.

El reinado de Cartagena y las corridas de toros viven una madurez difícil. Pero eso les pasa por tener cara de Gerlein, perdón, de atraso y barbarie.

Cada día la gente tiene mayor conciencia de que Julio Sánchez no es sofisticado, sino que lo suyo es arribismo y payasada. Pero bueno, mientras Pacific Rubiales le meta plata al negocio, seguiremos oyéndolo todas las mañanas hablar de las hemorroides del Rey de España.  

Pues bueno. Creo que también hay que rescatar esta oportunidad que me dio la vida para tomar conciencia de reactivar este blog luego de un buen tiempo de silencio; esto de escribir no sólo es un gusto para mí –mi vida se reduce a leer y escribir, como en el kinder–sino también, creo, un deber con quienes de alguna forma han manifestado su confianza por las cosas que suelo decir a través de mis escritos. Son pocos, pero les agradezco de corazón los comentarios sobre mis opiniones, pues realmente me importan mucho. Me voy a hacer maleta y a imaginarme las delicias de la navidad en familia; porque como al de la canción, me voy corriendo a mi casa a abrazar a mi mamá. Feliz navidad y próspero 2013 para todos.             

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